![]() Ir a www.naskendi.com |
|
¡Mamá para toda la vida! …a pesar de los miedos. Es curioso esto del tiempo; tan solo hace un año que nació mi hijo pero cuánta vida ha habido en cada día, en cada minuto. Ha sido un año muy intenso y a la vez muy rápido. Sin darme cuenta me encuentro en el mejor momento de mi vida, esa tan llena de matices y colores. Nunca me he sentido tan en paz como ahora y, sin embargo, nunca el miedo llenó tanto mi tiempo. Miedo a no ser capaz de darle a mi hijo lo que necesite, miedo de no ser el mejor ejemplo para que aprenda a vivir esta vida, miedo de EQUIVOCARME... Sin embargo no deseo otra cosa que estar con él, de verle crecer y descubrir el mundo, de ser testigo de tantos avances, de contagiarme de su ilusión y de su intensidad. Me ha enseñado a disfrutar de la sencillez, me deja ver a través de sus ojos lo mejor de cada persona. Consigue que todo a su alrededor esté lleno de luz y hace que sonriamos para olvidar las complicaciones absurdas. Quizá la Naturaleza dota a los bebés de la capacidad de inspirar ternura como modo de supervivencia. ¿Hay algo más bonito e inocente que la sonrisa de un niño? Cuando nació Mikel viví el momento más feliz de mi vida, nacieron entonces unos emocionados padres y una familia. El primer mes fue un tiempo de recuperación física para mí y de entrega total a un bebé comilón. La lactancia materna ha sido algo precioso, una unión muy especial con mi hijo. No importaba la falta de sueño ni el dolor de los puntos, sólo contaba el deseo de alimentarnos los dos a cada momento. He vivido en una nube los dos primeros meses, después llegaron los primeros desencuentros con su apetito. Esto ha sido el único punto oscuro en tanta luz y, no tanto por su desinterés por la comida, sino por mi forma de llevarlo. Ahora entiendo que criar un hijo es cuestión de flexibilidad, de adaptación y de paciencia. Entenderlo no es suficiente, todavía estoy camino de llevarlo a la práctica. Vivir este año tan cerquita el uno del otro ha sido una necesidad vital. No hubiera querido hacerlo de otro modo, me siento afortunada por haberlo podido hacer a mi manera. He sido testigo de tantos avances que me parece increíble lo rápido que se desarrolla un niño en su primer año. El bebé indefenso va descubriendo sus manos, sus pies, es capaz de sostener la cabeza, de sentarse, de sonreír, de ponerse de pie y de andar... capaz de dar y recibir mucho cariño. Leí que los hijos somos siempre egoístas con nuestros padres y que nunca sentimos por ellos el amor que sienten por nosotros. Y sé que es cierto porque jamás he sentido algo tan intenso antes, mi hijo es TODA mi vida. Cierro los ojos, vuelvo a la noche que nació y siento otra vez la misma felicidad. Empecé entonces un camino sin retorno por el que caminaré para siempre. Esa noche mi madre me dijo, solemne, que era para toda la vida... Así es: mamá para toda la vida. Sonia Seoane Una mamá excepcional. “El día que nació mi hijo sentí que recibía el mejor regalo de toda mi vida y para siempre. Con él nací otra vez. Ahora soy madre”. Gracias Sonia por tan lindo obsequio, tu experiencia!! |
www.naskendi.com |